¡Hola, Bienvenido(a) a mi Blog!
Para ser honesta soy nueva en esto de los Blog y me parece una idea maravillosa poder tener un espacio donde puedas compartir todos los temas de tu interés (aparte de Facebook, por supuesto) aunque un poco más íntimo. Tengo muchas ideas con respecto a los temas de los que me gustaría escribir por este medio, aunque no me defino por uno en específico, creo que empezaré con la poesía, mi fiel compañera de soledades, mi refugio y una de mis pasiones.
Para empezar ;) , compartiré con ustedes uno de mis poemas favoritos. Este es un poema que encontré hace mucho leyendo sobre Nelson Mandela y aunque con lo menos que esperaba encontrarme era con la poesía, encontré este poema que leía Mandela mientras estaba en la cárcel. Si alguna vez han leído sobre él sabrán que a pesar de sus circunstancias logró grandes hazañas y su vida y legado han transcendido aún después de su muerte.
Para mí, este poema es inspirador y muestra las luchas que debemos enfrentar a lo largo de nuestras vidas cuando deseamos alcanzar algo y la circunstancias parecen ir en contra o cuando bajo los golpes del azar nos toca vivir momentos duros que parecen insuperables.
El autor de este poema es un poeta Inglés llamado William Ernest Henley quién sufrió de Tuberculosis que calo hasta los huevos y en consecuencia tuvieron que amputarle la parte inferior de su pierna izquierda. Desde la cama de un hospital, escribió el siguiente:
INVICTUS
Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de la circunstancia
Ni he gemido ni he gritado.
Bajo los golpes del azar
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de la circunstancia
Ni he gemido ni he gritado.
Bajo los golpes del azar
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.
Gracias por leer, amor y luz para ti.
ResponderBorrarExcelente
ResponderBorrarMuchas gracias por leer Dra. :)
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